simone-mascardi
Blog de un escritor que busca cumplir su sueño
jueves, 10 de mayo de 2012
...y para hacer más ameno el blog, ya que igual mi vida no importa a mucha gente, un relato!
CIUDADES
DE CRISTAL
Hay
historias que no deberían ser contadas, porque su desenlace es
previsible y banal. Ésta es una de esas historias. Los hechos que
aquí se cuentan son totalmente irrelevantes para la mayor parte de
la gente, y dudo mucho que los periódicos u otros medios de
comunicación se interesen por los sucesos aquí contados.
Todo
empezó un día de otoño, mientras llevaba a pasear mis pensamientos
por la playa, con un viento frío que anunciaba la llegada de la
temporada de las lluvias. Vi al anciano tumbado en la arena y tuve
miedo de que estuviera enfermo. Me acerqué a él y vi que, gracias a
Dios, tenía los ojos abiertos y miraba al cielo lleno de nubes. Le
pregunté qué tal se encontraba, y él contestó que como las nubes:
gris, con ganas de que el viento se lo llevara consigo para siempre.
Esta respuesta me hizo sospechar que esa persona tenía algún
problema de senilidad, y disculpándome dije que me iba. Él no me
hizo caso, y siguió hablando, más para sí mismo y para el mar que
para mí:
—Soy
como las nubes, o la arena, aquí esperando que el viento me lleve
consigo. Pero la diferencia entre la arena, o las nubes, es que ellas
nunca están solas. Son una multitud, nacen juntas y juntas mueren.
La personas no: nacemos solas, y solas morimos, como mariposas que
nacen al amanecer y mueren cuando el sol se apaga... Me gustaría ser
una mariposa: viviría sólo un breve instante de consciencia, y me
apagaría enseguida, y el sol me haría compañía en mi rápida
desaparición. Pero no. Ochenta años de consciencia… son muchos,
demasiados: ¿puede el alma aguantar tantos largos minutos de
soledad?
Y
me miró. Tenía los ojos grises y apagados, como su ropa, un traje
antiguo, descolorido y sucio. Yo no supe qué contestarle, y además
quería irme porque había quedado con unos amigos para tomar unas
copas en el chiringuito del muelle. El anciano señor volvió a mirar
al mar y siguió con su monólogo:
—Un
día, cuando era joven, me enamoré de una chica, pero ella nunca se
fijó en mí. Ella quería a otro chico, un buen mozo que trabajaba
de policía. Se casaron y tuvieron tres hijos. Quizás tú conozcas a
algunos de sus nietos…
—No,
lo siento —le contesté, a pesar de que él ni me miraba—. ¿Se
encuentra usted bien?
—¿Se
enamorarán las nubes y la arena, y las olas del mar, como hacen los
seres humanos? ¿Y qué sentirán cuando son rechazadas? Yo sufrí
mucho, mucho… la soledad es un fantasma, no la ves pero está allí,
como un monstruo al acecho. Puede llegar a joderte la vida. A mí me
la jodió. Siempre solo. Hablando con el mar, con las nubes, con la
arena, con los fantasmas de mi soledad, hasta el final, hasta que
finalmente las olas tragarán mi cuerpo y en las frías profundidades
del océano encontraré la paz del olvido. Me contó un conocido mío,
que era poeta, que en el fondo del océano hay ciudades de cristal,
donde buscan refugio los fantasmas de los sueños de los hombres.
Cada vez que un hombre sueña con algo y ese sueño no se concreta,
el fantasma que el dolor del alma engendra busca refugio en esas
ciudades. Son ciudades inmensas, más grandes que cualquier metrópoli
construida jamás por los hombres. Y son eternas. Nunca se caerán a
pedazos, porque los hombres nunca dejarán de soñar. Y allí están
todos mis sueños perdidos. Esperándome. El hijo que no tuve, la
mujer que no amé, las palabras que no dije. Allí me esperan, y ha
llegado el momento de que me reúna con ellos.
Y
diciendo estas palabras se levantó y se fue hacia el mar.
Yo
miré molesto mi reloj y me fui, porque esa conversación me estaba
aburriendo, y además no tenía tiempo para quedarme allí a escuchar
los delirios de un viejo senil. Fui hacia el muelle, y antes de
llegar eché un último vistazo a la playa; pero estaba vacía. Sólo
había arena, olas, y, altas en el cielo, nubes, tal vez indiferentes
a los problemas de los hombres.
Una
historia banal, que olvidé enseguida. Me fui con mis amigos, bebí e
intenté ligar con Martina, una chica que me gustaba mucho. No lo
conseguí. Ella se casó con un chico que trabajaba en un banco y
tuvieron dos hijos. Mis amigos se casaron también, y tuvieron hijos.
Yo no. Intenté ser escritor, pero fracasé. Mis historias no
interesaban a nadie, como la historia que me contó ese viejo en la
playa hace más de sesenta años. Y ahora, ahora que soy yo el que
está aquí en la playa, solo, viejo y cansado, me acuerdo de repente
de ese cuento que escuché muchísimos años antes, y del que me
había olvidado. Y antes de levantarme y caminar, despacio, hacia el
mar, me pregunto si mis sueños estarán esperándome allí, en esas
ciudades de cristal que los protegen de los golpes de la realidad.
Una
historia banal, la de mi vida, que no merece ser contada.
Como cada buen escritor tiene que hacer, aquí tenéis mi blog. una premisa: no tengo ni idea de que se suele poner en un blog. Para empezar con algo fácil, empiezo con mi boigrafía, escrita en tercera persona no porque me suelo dar del "usted" a mi mismo sino porque ya la tenía escrita así (es que el verano da una pereza....):
http://www.editorialpelicano.com/leer/novela/el-primer-día-de-primavera/
“Sueños de Cristal” Editorial Literanda 2012
http://www.literanda.com/index.php/autor/narrativa-contemporanea/mascardi-simone/59-suenos-de-cristal
Como decía el gran Kurt Vonnegut al comienzo de "Slaughter-house five", "todo lo que arriba escrio es cierto, más o menos...".
Mañana empezaré hablando un poco de mis novelas, aparte la que llamo "Ombre", ya que han pasado más de 10 años desde que se publicó, está super-descatalogada y ni siquiera yo tengo una copia. Así mismo, estando escrita en italiano tampoco tendría mucho sentido en un blog en Español, ¿no?
Nació
en Florencia, Italia, en 1978. Vivió entre Londres, Milán y Madrid,
donde reside desde hace más de 10años. Licenciado en Literatura
inglesa, italiana e hispánica, enseñó italiano y español en
distintas academias londinenses, antes de mudarse a España y empezar
una exitosa carrera en el mundo del Turismo. Especializado en
literatura moderna y contemporánea, colaboró con varias revistas
literarias tanto en inglés como en italiano.
En
Italia publicó su primera novela en 2004,”Ombre” publicada por
la editorial “Meridiana”.
Llegado
a España, fue director de la revista literaria “Tiempo de las
ideas”, que se editó entra 2006 y 2008. En 2008 empieza a escribir
su novela, “El primer día de primavera”, y publica con la
editorial “Literanda” una colección de relatos “Sueños de
Cristal”.
Obras Publicadas
“El primer día de
primavera” Editorial Pelícano 2011http://www.editorialpelicano.com/leer/novela/el-primer-día-de-primavera/
“Sueños de Cristal” Editorial Literanda 2012
http://www.literanda.com/index.php/autor/narrativa-contemporanea/mascardi-simone/59-suenos-de-cristal
Como decía el gran Kurt Vonnegut al comienzo de "Slaughter-house five", "todo lo que arriba escrio es cierto, más o menos...".
Mañana empezaré hablando un poco de mis novelas, aparte la que llamo "Ombre", ya que han pasado más de 10 años desde que se publicó, está super-descatalogada y ni siquiera yo tengo una copia. Así mismo, estando escrita en italiano tampoco tendría mucho sentido en un blog en Español, ¿no?
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